viernes, 22 de octubre de 2010

El hueco en el que anido ♪

Se quema la tarde mientras yo te miro sin que te des cuenta. Y exhala tu pena un perfume muy dulce y se congela el sueño, se apagan los cuerpos, miras la ventana con aire ausente como quien mira alumbrada por la luz del ocaso a un niño que duerme.
Tus ojos se tiñen con el viejo color de la infancianostalgia del tiempo en que todo tenía respuesta, en que era más largo el verano y más pequeño tu mundo. Y unos pasos seguían siempre de cerca a los tuyos.
Y yo te diría, no sé. ..que las cosas van a marchar bien, te mostraría el futuro! la borra del café, con ángeles y estrellas, noches, milongas e historias ¿recuerdas? que hablan de viejos amantes que crecen, que dudan y esperan su turno mientras anochece y el mundo se enferma.
A veces vigilo con calma tu rostro mientras miras fuera. Escribes, navegas, revisas las fotos del último viaje! y cubre de nieblas tu piel, sin aviso la memoria herida.Fumas un cigarro, suspiras y esparces todas las cenizas.
Te callas y el miedo feroz cose tus pestañas, delicadas alas de una dulce mariposa veloz, fuerte y luminosa. Sin tregua persigo su vuelo y cubre nuestra casa el polvo del recuerdo, y como la tierra generosa abraza la raíz de un frutal encendido, yo te abrazo a ti y abrazo tu ropa, no sé, tus maletas! tu rostro, tus dudas, tus pies, su huella, tus manos y hasta tus zapatos, tu pena, mi castigo, la curva de tu espalda! el hueco en el que anido.

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